ZONA MARGINAL: Rap con agallas English
 
  por María Laura Rubina  

home

 

  Zona Marginal
foto María Laura Rubina

“¿Qué está primero, la música o la protesta?” Fue la pregunta del periodista
- “La Protesta” fue la respuesta rotunda de Ricardo, el músico.

Son tres ellos: Jota, Chaolín y Ricardo y cuando cantan juntos se hacen llamar Zona Marginal.

Se conocieron en los clubes donde iban a escuchar hip hop y sus intereses en común los juntó como grupo, como amigos, o como lo dicen ellos, como compadres. Originarios de Aguas Blancas, uno de los barrios más carenciados de la ciudad de Cali, en Colombia, estos tres músicos comparten su pasión por el rap y un sentimiento de conciencia social digno de admirar. Tal vez este sentimiento y el haber experimentado en carne propia la pobreza y la injusticia en un país donde los derechos humanos son casi una leyenda los mueve a actuar, a decir lo que piensan, a ayudar.

¿Cuáles son sus influencias musicales?
“Pablo Milanes, mucha canción social de Mercedes Sosa, y los norteamericanos Enemy Public que también hicieron una protesta social a través de su música. Nosotros escuchamos toda clase de música, pero siempre lo que más destacamos son las letras, el contenido de las canciones y la propuesta alternativa, lo que sea diferente a lo que se plantea en el mercado. Eso nos influye a nosotros mucho en la propuesta. También para enriquecer musicalmente nuestras pistas y nuestras canciones ¿no? Porque queremos también llevar lo autóctono, la identidad cultural, como es el Pacifico, como es lo andino. Creemos que hay que resaltar esos valores étnicos y de identidad que muy pocas veces vemos que en este espacio habitual y lo estamos rescatando” contesta otra vez Ricardo con el apoyo en el gesto de Chaolín.

“Creemos que es importante decir la verdad porque si nos quedamos callados nunca va a haber un cambio” interrumpe Jota y nos cuenta de los talleres que organizan en Aguas Blancas, entre ellos una estación de radio, para ayudar a los jóvenes de ese lugar a desarrollarse más allá de las escasas oportunidades que la sociedad le ofrece. Jota se apasiona y nos cuenta más: “Hay muchas bandas haciendo este tipo de trabajo y aprovecho para denunciar la detención arbitraria de una agrupación alternativa musical que se llama Pasajeros, que son de la ciudad de Medellín, que fueron detenidos por la policía, sin ninguna prueba de nada, acusados de subversión, y que ya van para 5 meses detenidos. Esto es gracias a la política de seguridad democrática que ha implementado el gobierno nacional donde le pagan a cualquier persona para que informe sobre la guerrilla y donde señalan a cualquiera sin que haya pruebas y lo detienen. Los medios de comunicación colombianos no lo han publicado en ningún momento. Sólo hay asociaciones de derechos humanos y activistas llevando el caso. Esto nos puede pasar a nosotros también el día de mañana.”

Y es cierto. Les puede pasar a Zona Marginal y ellos lo saben pero esto no los detiene. Agrega Ricardo: “Por la plata baila el perro entonces nunca sabes. Muchos pelados están marchando a los paramilitares y son pelados que han participado de los programas que nosotros hemos implementado. Nosotros, como organización comunitaria, no tenemos toda la infraestructura para decirle a un pelado que no delinca, que no haga tal cosa, porque no tenemos la forma para darle plata pues para que subsista. Entonces el pelado va y da información y toda la vaina y de alguna forma eso se constituye en un problema para nosotros, porque son gente que sabe lo que hacemos. Para los paramilitares toda asociación comunitaria que haya dentro de cualquier terreno se toma como un objetivo militar y la acusan de ser auspiciante de la guerrilla. Ahí es donde se convierte en un problema para nosotros.”

Sin embargo, con mucho esfuerzo y sin dudas contra la marea, la banda esta trabajando en su segundo álbum. Es un hecho notable puesto que por la naturaleza de sus letras Zona Marginal esta relegada a terrenos under en los que son muy respetados pero donde las compañías disqueras no se animan a invertir. Es inevitable preguntarse porque no lo dejan dado el peligro que les significa, y Ricardo responde: “Le pasó a Pasajeros y le puede pasar a Zona Marginal. Tomamos nuestras precauciones pero seguimos adelante y tratamos de que por mucho que haya peligros, no levantarnos con la mentalidad de que nos vamos a morir sino de que tenemos que seguir haciendo las cosas porque si uno no las hace nadie las va a hacer por uno. Y es en los medios alternativos de comunicación, la música, el arte, y donde nos den la oportunidad de presentarnos, en cualquier escenario, donde vamos a estar denunciando y vamos a estar dando a conocer la problemática social que atraviesa Colombia. Por lo regular nuestros burócratas y medios de comunicación no le han dado a conocer a la comunidad internacional la otra problemática social que hay en Colombia que no es solamente el paramilitarismo, que no es solamente la guerrilla, que no es solamente pues el conflicto interno que hay ahí, que hay otros aspectos que han descuidado, como son lo derechos fundamentales constitucionalmente y los derechos humanos. Hay una pregunta para hacerle a nuestro presidente, nuestro amado Uribe, que decía que la guerrilla es la que ha causado atraso en Colombia ¿En la Argentina que no hubo guerrilla que ha pasado? Eh? Ahí dejo mi entrevista y mucho gusto que le haya servido.”

Y con la misma amabilidad con la que aceptaron la entrevista se despiden los tres raperos, a hacer su show, a compartir su canto, su rap, con una audiencia que los recibe con los brazos abiertos, con la propaganda de Amnesty International proyectada al fondo del escenario. Mientras, la pregunta se queda flotando en la cabeza del periodista y en el aire frío de un Londres que se hace testigo del testimonio y la valentía de estos tres hombres.